17/1/2007
El alcalde de Fago, asesinado el pasado viernes, recibió amenazas como demuestra este mensaje que llegó a su correo electrónico.
MADRID.- "Mi inestimable capullo, tengo previsto, debido a mi diagnóstico médico de depresión neurótica, instalarme en Fago... Tan filofascista que pareces, espero que tengas buenas razones para decirme que no me dejas instalarme como nuevo vecino. Llega la mayor de las pesadillas que pudieras tener... LA LIBERTAD. Tendrás noticias mías. Más aún, pronto nos veremos".
El alcalde de Fago, asesinado el pasado viernes por un arma de fuego, recibió amenazas como demuestra este mensaje que llegó a su correo electrónico y que publica Pedro Simón el diario EL MUNDO. Fue el 12 de marzo de 2006 y sirvió para que un mes más tarde denunciara ante el subdelegado del Gobierno su delicada situación personal en el pueblo que, según el corregidor del PP, incluían insultos por la calle y la manipulación de los frenos de su coche. Además le comunicó que varios vecinos se rebelaban por su forma de dirigir el Consistorio de esta localidad de 35 vecinos censados.
Miguel Grima murió el viernes por la noche, de un tiro de posta en el pecho, cuando regresaba de una reunión con alcaldes de la comarca. Le pusieron unas piedras en la pista. Se bajó a retirarlas y cayó abatido. En la cuneta encontraron sus gafas y el cuerpo fue arrastrado desde el lado izquierdo del camino y arrojado a la cuneta derecha.
"Con el pueblo no se portaba bien. Exigía muchas tonterías hasta para tapar una gotera y a mucha gente esto le molestaba. Le diré una cosa: en mis 12 años de alcalde jamás tuve un juicio, y él tiene abiertos 40", añade. "No quería que viniera gente de fuera a empadronarse, con la que tenía aquí le valía para ganar".